PDL
FECHA DE ENTREGA 22/2
Esta semana continuarán trabajando con relatos en primera persona.
En este caso, historias acontecidas en la escuela.
Prueba escrita
(Marcela Silvestro)
Aún no había sonado el despertador, cuando abrí los ojos.
Lunes, me dije. Prueba de historia. El peso de la evidencia
cayó sobre mí, como un yunque: no había tocado un libro.
El fin de semana voló entre excusas: falta de tiempo, exceso de tareas, dolor de cabeza, de panza... La verdadera causa
sólo se la había confiado a Lucas —mi amigo, casi mi hermano—. Era el único que sabía lo embobado que me tenía Laura,
los dulces pensamientos que me inspiraba, cuánto me hacía
sufrir su indiferencia. No estaba yo para batallas de San Lorenzo ni para cruces de los Andes.
Pero ya era lunes y, de pronto, solo existía una cosa en mi
mente: la prueba. En dos horas más, no habría argumento que
pudiera convencer a mi maestra de que me perdonara la vida,
históricamente hablando.
Me sentía como deben de haberse sentido los granaderos,
casi doscientos años atrás, mientras se preparaban para el
combate. Cada zapato parecía pesar cinco kilos, los cordones
se me enredaban en los dedos como telarañas... si al menos
hubiera podido salir volando como una mosca.
Hacía rato que Febo había asomado sus rayos. Tras los
muros de mi habitación, se dejaban oir sordos ruidos: mamá
había puesto en marcha la maquinaria de cada mañana, ya
era imposible detenerla; en minutos más me llamaría para desayunar, comprobaría mi estado de aseo y me despediría con un beso en la puerta de casa.
Salí, con el alma en un hilo. Las cuatro cuadras hasta la escuela fueron como un vía crucis. La parroquia del barrio me recordaba el histórico convento. Corceles de acero repletos de gente pasaban rugiendo a centímetros de la vereda. Apenas entré en el enorme edificio, sonó el timbre, estridente como un
clarín. “A la carga”, me ordené a mí mismo. Aunque no sabía nada de historia, estaba compenetrado con un espíritu guerrero muy apropiado para la ocasión.
Ya en el aula, el enemigo avanzó y depositó sobre mi banco una hoja con cinco preguntas. Cinco misterios. Supe que tenía que pedir refuerzos. Miré alrededor: cada uno de mis compañeros libraba su combate personal. La cara de Lucas me hizo suponer que él tampoco iba a salir ileso. A cuatro bancos de distancia, en el primero, vi a Laura. Ella era mi salvación.
—¿Me podés decir algo sobre San Lorenzo? —escribí en el
papelito que le tiré.
—Sí: el domingo juega con Huracán —fue su respuesta en
otro papelito. Futbolera y con sentido del humor: era la chica
ideal, sin dudas. Pero la cosa no estaba para bromas.
—No, en serio, ¿me ayudás? —insistí, por la misma vía.
—Esperá sentado —escribió con su letra prolija.
—Hace rato que estoy sentado y esperando...
—¿Esperando qué? —Había despertado su curiosidad; mi
papá tenía razón: eso nunca falla con las mujeres.
—Que me des bolilla.
—¿Estás loco?
—Sí, por vos.
La comunicación por escrito había tomado un rumbo interesante. Tal vez me aplazaran en historia, pero quién sabe: un capítulo de la mía podía comenzar a escribirse.
–Te quiero —escribí, sintiéndome cerca de la victoria.
De pronto se produjo una interferencia: un mensaje proveniente de otra dirección, se estrelló en mi nariz. Era de Lucas:
—La seño te está mirando desde hoy, bobo.
El aviso llegó tarde: mi maestra se acercaba con cara de pocos amigos. Su cabellera teñida de rojo me hizo pensar en los españoles, avanzando con su pabellón desplegado al viento.
—¿Debo entender que te estás copiando, Mariano? —me dijo, con un engañoso tono de tranquilidad.
Me sentí perdido. Vi que Laura se reía, como si disfrutara del mal momento que yo estaba pasando. Justo cuando iba a confesar, cayó otro papel en mi banco:
—Yo también te quiero —La seño lo leyó en voz alta, como
para que nadie se lo perdiera.
—Así que en lugar de hacer la prueba... ¿Y se puede saber
con quién se está mandando cartitas de amor, el señor?
—Conmigo, seño. Discúlpenos —La que habló fue Marita.
Nos conocíamos desde jardín; aunque no era para nada fea,
jamás se me había ocurrido pensar en ella de un modo romántico. Pero en ese momento la vi hermosa... Y me recordó al sargento Cabral salvándole la vida a San Martín.
El episodio se cerró con un reto de mi maestra; después, todos continuamos haciendo la prueba. En el revés del mensaje de Marita, encontré las respuestas que necesitaba. Realmente se había arriesgado mucho.
A la salida del colegio la acompañé hasta su casa, como tantas otras veces; aunque ese día había algo distinto entre los dos. También el beso de siempre, en la mejilla, lo sentí de otra manera.
Caminando sobre una nube, llegué a mi casa. ¿Sería normal que, de pronto, el nombre “Laura” no significara nada para mí?
¿O que recién hubiera descubierto, después de tantos años,
la dulce mirada de Marita? Necesitaba hablar con Lucas. Y
después, urgente, ponerme a estudiar: en dos días teníamos prueba de lengua.
¿O era de matemáticas?
Marcela Silvestro, “Prueba escrita”. Cuento ganador del Tercer Concurso Internacional de Cuentos para Niños de EducaRed e Imaginaria. (Publicado originalmente en la Revista Virtual Imaginaria Nº 196, Buenos Aires, 20 de diciembre de 2006, https://imaginaria.com.ar/).
EN TU CARPETA
Para volver sobre el cuento
1. Relean el cuento y elijan la opción que corresponde en cada
caso:
• El protagonista tenía una prueba de historia, vinculada con
San Martín / Belgrano.
• No había estudiado, porque estuvo todo el fin de semana
pensando en Laura / porque estuvo enfermo, con dolor de
panza y de cabeza.
• Durante la prueba, le envió papelitos a Laura / Marita.
• Laura lo ayudó a resolver la prueba / se burló de él.
• En un momento, recibió un papelito en donde Marita / Laura
le decía que lo quería.
2. En este cuento se juega con el humor. Uno de los recursos
que utiliza es plantear la prueba escrita como si se tratara de un
combate. Para ello, inserta en la voz del narrador protagonista
expresiones de la “Marcha de San Lorenzo” que relatan lo que
este siente, lo que le sucede.
a) El narrador expresa: “Me sentía como deben de haberse
sentido los granaderos, casi doscientos años atrás, mientras se
preparaban para el combate”. Marquen en el texto otras palabras y expresiones que se refieran a la guerra.
Les proponemos escribir un cuento, inspirándose en “Prueba
escrita”. Para ello, les sugerimos que sigan los siguientes pasos:
✓ Bucear en la memoria. Si bien los cuentos son ficciones,
lo vivido o escuchado puede ser un buen punto de partida.
Buceen en los recuerdos vividos en la escuela que sean especiales para ustedes. Puede tratarse de situaciones que se
hayan dado en clase, en recreos, en la vuelta a casa, actos,
visitas escolares, entre otros. Piensen si esas historias se
parecen a una batalla, a un sueño, a hacer equilibrio, a resolver un acertijo, a subir una montaña...
Tómense un par de días para pensar y conversen con otras
y otros para que también les relaten historias y las o los ayuden a recordar. Tomen algunas notas sobre los hechos principales de cada una de esas historias, para no olvidarlas.
También vayan rememorando canciones y anoten algunos
fragmentos. Pueden ser canciones patrias u otras que conozcan y asocien de alguna manera con sus historias.
✓ Definir la historia y planificar. Antes de escribir, es conveniente planificar: piensen la historia que van a contar. No tienen por qué atenerse a los hechos recordados, estos son
el punto de partida para dejar volar las ideas, exagerar un
poco, combinar historias. Decidan si contarán esta historia
como un combate, una aventura, un acertijo a resolver, un
sueño, etcétera. Para esto, elaboren un listado de palabras y
expresiones vinculadas con estas situaciones.
Una vez “compuesta” la historia o mientras la están realizando, pueden tomar notas de los diferentes momentos para
recordarla. Luego, de ser posible, cuéntenla a otras u otros.
Busquen también una canción que sientan que está relacionada con esa historia o pregunten a sus interlocutores si su
historia les hizo pensar en alguna otra.
✓ Escribir, revisar y compartir. Escriban su relato, revisen,
pasen a limpio y echen a rodar este cuento de su autoría
basado en hechos reales.
Mirar los siguientes videos.
https://youtu.be/CIhwGRIBEQ8
https://youtu.be/Wq_bPoRTn7I
https://youtu.be/LE8xLeCSWvw
https://youtu.be/nsSg4Eq3LEo
Leer las actividades que proponen y realizarlas.
☝ Fechas importantes:
Los que deben trabajos todavía están a tiempo de entregarlos & cierro notas el viernes 13 de Noviembre! !
Luego de esa fecha, durante todo noviembre y parte de diciembre, continuaremos trabajando con los que necesitan reforzar y practicar un poquito más.
Si no alcanzaran los contenidos continuaremos febrero-marzo.
Y Este año se vivió una situación excepcional, no fue fácil trabajar desde la virtualidad pero para los que le han dedicado ese tiempito necesario al área de inglés vaya este pequeño reconocimiento ツ
ÚLTIMA TAREA DE SOCIALES. CUANDO LA TERMINEN LA ENTREGAN. CUALQUIER CONSULTA POR WATHSSAP. SEÑOS KARI Y LAURA.
Pequeños pasos cada día y acá estamos… 📝 LLEGAMOS A NUESTRA ULTIMA CLASE… 🎉 🎉
En nuestra clase
anterior leímos información sobre unos artistas, su país de origen, su
nacionalidad, su ocupación y sus edades. Te propongo que hoy puedas escribir
vos acerca de otras personalidades, pero para poder contar la edad que tienen
vamos a ver como se forman los números hasta el 100.
Date: November 4th.
Title: Talking about famous people.
Activity 1: Let´s analyse the
following chart, then answer the questions.
(Analizamos el siguiente cuadro para ver de
qué manera se forman y se dicen los números del 1 al 100, luego respondemos las
preguntas 1 y 2
que se encuentran debajo del cuadro.)
i Atención:
Al igual
que twenty-one, twenty-two….de la misma manera se aplica a todos los
números. Por ejemplo:
thirty, thirty-one,
thirty-two, thirty-three, etc Otro ejemplo: eighty, eighty-one, eighty-six, eighty- seven, eighty-eight, etc….cambia solo el final.
Activity 2: Listening (Escucha Oy practica en voz alta la pronunciación de los
números de 10 en 10.)
Envió el audio correspondiente.
²
Activity 3: Listen three times each
number and choose the correct option.
Escucha tres veces cada número y luego elegí la opción
correcta. Seguí el ejemplo dado. Envió el audio²
Activity 4: Do you know this famous people? Write about
them.
¿Conoces a estas personas famosas? Escribí sobre ellos. Ayudate
de la actividad 1 de la clase anterior (del texto de Tini Estoessel por
ejemplo). Usalo como modelo para escribir ahora acerca de Messi y Thalía.
Activity 5: Now is
your turn.
Ahora te toca a vos (
escribí un texto parecido a los anteriores indicando nombre, apellido, país de
origen, nacionalidad, ocupación y edad. Te dejo un modelo en este caso acerca
de Shakira para que puedas escribir el tuyo.
El complot: las y los autores del delito
5. El detective le anuncia a Giuseppe Galeazzi: “Es un complot,
estimado chef”. Esto quiere decir que han participado muchas
personas en la ideación y concreción del delito: tres cocineros,
el mozo, un empleado de la empresa de seguros y Cosme Maringolo, el exsocio del chef.
¿Qué participación tuvo cada uno en este complot? Vinculen
los personajes de la primera columna con su participación.
Dalma Escritura de la clave para abrir
la caja fuerte
La joven cocinera
y el joven cocinero
(comensales) Apertura de la caja fuerte para
robar la receta
El mozo
Ideación del plan
El empleado de empresa
de seguros Recepción de la receta robada
para llevársela
Cosme Maringolo Entrega de la receta
6. En este tipo de relatos, siempre hay un móvil, una razón, que
explica (y motiva) el delito. ¿Cuál es el móvil de cada uno, es decir,
por qué participaron? Escriban en sus carpetas los nombres de
todas y todos las y los participantes del complot y sus móviles.
Tengan en cuenta que en algunos casos el detective indica claramente cuál es la razón, pero en otros tenemos que imaginarla.
Lupa en mano: el detective
7. En los relatos policiales, el detective tiene una capacidad
especial para prestar atención a todos los detalles, incluso los
que parecen insignificantes y pasan inadvertidos para cualquier otra persona. La atenta observación de características
físicas, gestos, miradas, actitudes, palabras, es esencial para
resolver el enigma.
Fíjense en los siguientes indicios que aparecen en el cuento,
¿qué concluye el detective Ninurta a partir de cada uno de esos
detalles? Vuelvan al cuento si es necesario para corroborar lo
que piensan.
Reloj con las iniciales SF
• Las batatas glaseadas
• La sopa de letras
8. Hay un refrán que dice: “Dime con quién andas y te diré
quién eres”. Pareciera que el detective piensa algo similar respecto de la comida: “Dime qué comes y te diré a qué te dedicas”.
¿Qué podría haber pedido la pareja de jóvenes para no despertar
sospechas, y que el detective no se diera cuenta de que eran
una cocinera y un cocinero y les vinculara con el robo?
9. A lo largo de su investigación, el detective va sacando algunas conclusiones.
“Todos los que estamos aquí somos sospechosos”.
“Solo su cocinera pudo haber entrado en contacto con la fórmula secreta”.
“Otra persona, fuera de la cocina, tuvo que facilitarle la combinación de la
caja fuerte a través de una nota”
¿Por qué afirma esto Ninurta? ¿A partir de qué elementos?
Lean, relean, busquen con lupa las pistas.
10. La figura del detective es central en este tipo de relatos:
a partir de su razonamiento, de su inteligencia y su capacidad
de observación es capaz de resolver el enigma y descubrir al
culpable. Les proponemos ir haciendo un registro de las características de las y los detectives que van conociendo.
¿Cómo es Ninurta? A partir del siguiente listado, elijan qué palabras les sirven para caracterizar a este detective y agreguen
todo lo que les parezca. Registren esto en sus carpetas, o en su
libreta de detectives
Inteligente Pensativo Astuto .........................................
Soberbio Solitario Inseguro .........................................
Impulsivo Observador Reflexivo .........................................
Con la lupa en las palabras
11. En los relatos policiales, se utilizan ciertas palabras y expresiones características. En cada caso, busquen el sinónimo de
la palabra que se encuentra en el cuento y márquenla con color.
Inteligente Pensativo Astuto .........................................
Soberbio Solitario Inseguro .........................................
Impulsivo Observador Reflexivo .........................................
Secuaces Amigos - Cómplices - Oponentes
Complot Confabulación - Ataque - Siniestro
Atar cabos Observar - Amarrar - Deducir
SEMANA DEL 2/11 AL 6/11.
LEER LOS TEXTOS. REALIZAR UN INFORME COMPLETO SOBRE EL PROCESO DE DIGESTIÓN. LOS ÓRGANOS QUE INTERVIENEN Y LA FUNCIÓN DE CADA UNO DE ELLOS.
LOS DOCENTES ESTAMOS REALIZANDO UNA VALORACIÓN PEDAGÓGICA SOBRE EL TRABAJO DE CADA ALUMNO/A. ES IMPORTANTE QUE ENTREGUES TUS TAREAS. AL FINAL DEL CAMINO TENDRÁS TU RECOMPENSA. RECUERDA QUE SIEMPRE ES MEJOR ENTREGAR MÁS TARDE LAS TAREAS ...A NO ENTREGAR. TUS SEÑOS.
Durante estas semanas retomaremos la lectura de cuentos con enigmas; es decir, historias en las que se comete un delito y se necesita un detective para resolver el caso. ¿Están preparadas, preparados? Ustedes también pueden ir siguiendo las pistas, leyendo como detectives y elaborando hipótesis respecto de lo que puede haber sucedido.
Observen todos los detalles por insignificantes que parezcan: movimientos de los personajes, gestos, miradas, palabras, objetos...
cualquiera de estos elementos puede ser la clave para resolver el
misterio. Para esto, anotador en mano, vayan registrando todo lo
que consideren que puede ser una pista para resolver el enigma.
1) Ahora sí, ¡a leer con mucha atención!
¡Mozo! Hay un pelo en mi sopa.
—Marche un filete de merluza a la suiza para la mesa cuatro,
pero en vez de papas fritas, piden que salga con batatas glaseadas.
—Edulcorante, por favor.
El detective Ninurta cenaba todos los viernes en el restaurante de Giuseppe Galeazzi. Buena comida, buen precio y sin
televisores que colgaran de las paredes. Así se evitaban ruidos molestos que interfirieran con las óperas italianas que ambientaban musicalmente el lugar.
El tintineo de las copas, el repiqueteo de los cubiertos, los
aromas de las mejores pastas de la ciudad; una típica noche
de viernes para Ninurta... hasta que el chef Giuseppe Galeazzi
en persona se sentó a su mesa. El detective tragó un sorrentino y se limpió la boca con su servilleta.
— ¡Chef! Qué sorpresa.
—La receta familiar, detective, la fórmula secreta para hacer
mi salsa única... ¡me la robaron!
—¿La tenía acá, en el restaurante?
En la caja fuerte, junto a la cocina, de puño y letra del
primer Galeazzi que pisó la Argentina. Hoy al comenzar el
turno estaba allí, pero recién la abrí para guardar parte de
lo recaudado… ¡y había desaparecido! ¡Seguro que esto es
obra de Maringolo!
—¿De quién?
—Cosme Maringolo. Fue mi socio hasta hace casi un año.
Nos peleamos porque lo sorprendí queriendo llevarse mi receta de la caja fuerte. Hace poco abrió su propio restaurante.
—¿Y después de pelearse con él no cambió la combinación?
—Por supuesto. Fafanda, la conocida empresa de seguros,
envió a uno de sus expertos para cambiarla. Además, los únicos que trabajamos cerca de la caja fuerte somos Dalma, mi
cocinera, y yo. Ella desconoce la clave y jamás la abro en su
presencia.
—O sea que todos los que estamos aquí somos sospechosos.
—Si da con Cosme o sus secuaces, querido Ninurta, le prometo que los viernes, de aquí en adelante, será mi invitado.
—¿Alguien parecido a su exsocio en el salón?
—Nadie, detective. No creo que esté aquí. No se arriesgaría
a que lo reconociera.
—Vaya a hacer sus cosas —dijo Ninurta—. Déjeme atar cabos. Tal vez me ayude un capuchino.
Había otros cuatro comensales en el restaurante. El detective se levantó como para ir al baño, pero en realidad buscaba
observarlos de cerca.
El primero era un hombre sonriente, de pelo negro peinado
prolijamente hacia atrás. Estudiaba la cuenta que le acababa
de dejar el mozo mientras vaciaba un sobre de edulcorante en
su café.
Casi en el centro del salón, comía una pareja de jóvenes.
Masticaban lentamente cada bocado del filete de merluza a la
suiza que compartían. De la guarnición de batatas glaseadas
quedaba muy poco. El muchacho le decía algo a la chica, que
no parecía prestarle mucha atención.
El último comensal, el más cercano al baño, era el del pelo
en la sopa. Se trataba de un hombre calvo, robusto, aunque no
muy alto. El plato rechazado ya no estaba en su mesa. Impaciente, miraba una y otra vez su reloj pulsera.
—¿Me puede decir la hora? —le preguntó Ninurta al pasar
junto a su mesa.
—Son las diez y cuarto.
—Lindo reloj —le comentó el detective al ver las siglas “SF”
en la malla—. Un Sandro Fuchile original.
—Claro. Es mi marca de relojes favorita.
Cuando Ninurta volvió del baño, al sujeto calvo le acababan
de dejar un nuevo plato humeante. En ese instante, la pareja
en el centro del salón pidió la cuenta. El hombre de pelo negro
se había ido, pero no le importó. A ese ya lo había descartado.
El mozo, antes de volver a la cocina, le llevó el capuchino al
detective.
—Me gustaría probar lo que pidió ese señor —le dijo al camarero señalando al calvo.
—¿Le hago marchar una sopa de letras, entonces? ¿Me llevo
el capuchino?
El detective se quedó pensativo. Luego le dijo al mozo:
—Olvídese de la sopa, deje el capuchino y dígale a Giuseppe
que venga.
El chef estuvo sentado frente a él en menos de lo que se
hace un huevo frito.
—Caso resuelto —anunció Ninurta mientras revolvía el
café—. A partir de los datos que poseo, solo su cocinera pudo
haber entrado en contacto con la fórmula secreta. Pero como
ella no conoce la combinación de la caja fuerte, otra persona,
fuera de la cocina, tuvo que facilitársela. ¿Qué le parece a través de una nota?
—Me daría cuenta, detective.
—¿Y si esa nota no estuviera escrita en un papel, sino en una
sopa?
—¿En una qué?
—En una sopa... de letras. Escuche: el plan es ingenioso, pero
no puede escapar a mi talento. Aparte de usted, los únicos
que conocen la nueva combinación son los de la compañía de
seguros. Entonces, uno de los empleados de la compañía, en
complicidad con Cosme, se presentó en su restaurante como
un comensal más, pidió una sopa de letras, tomó un poco de
caldo para que los fideos no flotaran a la deriva y, valiéndose
de la cuchara, los acomodó de manera tal que reflejasen la
clave de la caja fuerte. ¿Me sigue?
—Sí, sí.
—Muy bien. Luego denunció un pelo intruso, el mozo llevó
la sopa a la cocina para cambiarla, la cocinera, también en
complicidad con Cosme, leyó la clave en el caldo, abrió la caja
fuerte y robó la receta. ¡Clarísimo!
Mientras hablaban, el mozo dejaba junto a la pareja la libretita con la cuenta. El detective se levantó de inmediato, fue
hasta aquella mesa y sorpresivamente anunció:
—Momentito, hoy invito yo.
Entonces tomó la libretita, la abrió y sacó de su interior un
papel.
—Pero, no puedo pagar —comentó, irónico, mirando el papel—, porque esto, más que de cuenta, tiene aspecto de... ¡receta secreta!
—¡Eberardo! —interpeló Giussepe al mozo.
—Señor, lo lamento... en Mondo Maringolo me ofrecieron ser
jefe de mozos, y a Dalma cocinera estrella y posible jurado en
Masterchef... ¡y vacaciones pagas en Venezia para ambos!
—Es un complot, estimado chef —anunció Ninurta—. Estos jóvenes que la juegan de parejita enamorada eran los encargados de llevarse la receta, pues son cocineros de su exsocio.
—¿Cómo? —Giuseppe estaba colorado de la bronca.
—Solo a críticos gastronómicos o a profesionales de la cocina se les ocurriría reemplazar las clásicas papas fritas que acompañan el filete por unas batatas glaseadas... Y usted, señor empleado de la compañía de seguros, no se vaya —le dijo
el detective al hombre calvo que acababa de ponerse de pie—.
Su aparatoso reloj de “Seguros Fafanda” lo delató. “Sandro Fuchile” es el nombre de un cantante de ópera.
El detective fue hasta su mesa y tomó de un sorbo el capuchino. Luego concluyó:
—Tres cocineros, un mozo y un empleado de seguros organizados por el tal Cosme para robarle una receta. Debe sentirse orgulloso, Giuseppe: pocas salsas despiertan semejante
manía. Hasta el viernes que viene.
Y por única vez, no dejó propina.
Guillermo Barrantes (inédito)
EN SUS CARPETAS
En un restaurante… la escena del delito
2). En este cuento aparecen muchos personajes, la mayoría
se vincula de distinta manera con el robo. A partir de las notas
que hayan ido tomando y de la relectura de algunos fragmentos,
completen en sus carpetas el siguiente listado con la información que aparece en el cuento sobre cada personaje. Registren
nombres –si se mencionan–, profesiones, características físicas, actitudes, y todo aquello que les parezca relevante.
Detective:
Chef:
Cocinera:
Mozo:
Comensal 1:
Comensales 2 y 3:
Comensal 4:
3) Para resolver un delito, un robo o un crimen, muchas veces es importante tener cierta claridad respecto de la escena,
el lugar en el que sucedieron los hechos. En este tipo de relatos
policiales, es habitual que el detective resuelva el enigma en el
lugar del delito, como en este caso. Les proponemos que hagan
un croquis en sus carpetas de la escena del robo: un boceto
sin demasiados detalles pero que permita imaginarse las ubicaciones de cada personaje, de la caja fuerte y cualquier otro
elemento que les parezca importante indicar.
4) El cuento se inicia con las voces de algunos personajes.
Completen en cada caso quién lo dice y a quién se lo dice.
LO DICE SE LO DICE A
¡Mozo! Hay un pelo
en mi sopa.
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Marche un filete de
merluza a la suiza
para la mesa cuatro,
pero en vez de papas
fritas, piden que
salga con batatas
glaseadas.
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Edulcorante,
por favor.
PDL FECHA DE ENTREGA 22/2 CUENTOS POLICIALES