Les proponemos leer y trabajar este cuento : “La Venus pensativa”, de
Ema Wolf. Con este relato nos vamos a instalar en algún rincón
de una ciudad: quizás una calle peatonal, quizás una plaza. Allí,
al aire libre, trabaja Claudio: un artista muy especial.
La Venus pensativa [primera parte]
De Ema Wolf
Claudio trabaja de estatua viviente. En el parque, en horario vespertino, siempre que no llueva porque la lluvia lo despinta. Si a eso se le llama “posar”, puede decirse que posa entre tres y cuatro horas diarias, de lunes a viernes, los sábados un rato más para aprovechar el público de los recitales de rock en el anfiteatro.
Representa a un emperador romano, su homónimo, que vivió entre los años 10 a.C. y 54 d.C., conquistador de Britania, saneador de pantanos, uxoricida y constructor de acueductos, sujeto confuso si los hubo. En la base del pedestal enyesado, con letras que él mismo cinceló a punta de destornillador, se lee: “Yo, Claudio”.
El perfil de nariz quebrada, el mentón protruso, las orejas enérgicas y los rulos que heredó de un bisabuelo calabrés lo ayudan a componer un romano bastante creíble. El emperador lleva sandalias, toga y un aro de laureles ceñido a la coronilla. Ropa, laureles, pecho, manos, piernas, uñas, pelo, cara, todo es de un blanco inmortal. Porque no se trata de representar al emperador mismo en la tosquedad de su existencia carnal y sudorosa sino algo mucho más sublime: su estatua. Es el emperador pasado por el rebozador de la posteridad, ennoblecido, perdonadas todas las porquerías que cometió en la vida.
A Claudio le lleva una hora pintarse, y media hora bajo la ducha despintarse. La fricción de la esponja le deja la piel del color de un bife crudo, pero después recupera su tonalidad normal. La pintura, al desprenderse, tapa las cañerías. En su casa lo increpan por eso.
Wolf, Ema. (2003). “La Venus pensativa”, en Libro de los prodigios.
Buenos Aires: Grupo Editorial Norma.
ACTIVIDAD
1)Observen la estatua de un romano que aparece a continuación y
vuelvan al texto para chequear si coincide con la estatua que
Claudio tomó como modelo para componer la suya. Piensen en
qué se parece y en qué no.
